Era de noche ese día, los faroles de la calle titilaban por mal funcionamiento, el humo del cigarro de Estrella impregnaba el aire del parque y Marcos soñaba con el futuro.
Estrella divagaba sobre los sentimientos profundos hacia alguien cercano, tan cercano que lo podía tocar. "Te has pintado los parpados con un color muy fuerte", eso era lo que Marcos le decia, a ella no le molestaba, el azul era su color favorito.
"Tengo algo para ti" le dijo Marcos, mostrandole una piedra ovalada transparente, algo magico tenia esa piedra, si encerrabas la piedra en tu puño y pedias un deseo, cambia de color según lo que pedias, "Si tu deseo era fuerte, se volverá brillante y si no sera oscuro" dijo Marcos
Estrella no creia nada de lo que decia, pero no importaba si era de Marcos, pidio el deseo como le indico él, de repente Marcos cogió la piedra antes de ella viera el cambio y la quebro en dos, "una es para parte es para ti y la otra..." y sonrio sin responderle.
Mediante un truco de ilusion desparecio la piedra y se despidio de ella mientras corria a su casa.
"Ese imbecil no dijo que me llevaria a mi casa" y mientras sacaba el último chicle de su bolsillo encontró el pedazo que le tocaba; pero la piedra transparente se había vuelto negra.
Estrella divagaba sobre los sentimientos profundos hacia alguien cercano, tan cercano que lo podía tocar. "Te has pintado los parpados con un color muy fuerte", eso era lo que Marcos le decia, a ella no le molestaba, el azul era su color favorito.
"Tengo algo para ti" le dijo Marcos, mostrandole una piedra ovalada transparente, algo magico tenia esa piedra, si encerrabas la piedra en tu puño y pedias un deseo, cambia de color según lo que pedias, "Si tu deseo era fuerte, se volverá brillante y si no sera oscuro" dijo Marcos
Estrella no creia nada de lo que decia, pero no importaba si era de Marcos, pidio el deseo como le indico él, de repente Marcos cogió la piedra antes de ella viera el cambio y la quebro en dos, "una es para parte es para ti y la otra..." y sonrio sin responderle.
Mediante un truco de ilusion desparecio la piedra y se despidio de ella mientras corria a su casa.
"Ese imbecil no dijo que me llevaria a mi casa" y mientras sacaba el último chicle de su bolsillo encontró el pedazo que le tocaba; pero la piedra transparente se había vuelto negra.

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