miércoles, 30 de septiembre de 2009

Capitulo Cuatro: Recuerdos maternos

Estela es el nombre de mi madre, bueno era.
Era amorosa y con una mirada te sacaba las mentiras, era bonita, algo gordita ya con los años; pero según mi papá parecia modelo cuando la conocio en la universidad San Marcos. Lucia la recuerda cariñosa, amable, una excelente madre, pero estricta cuando era necesario.
Recuerdo que una vez jugando en el parque, me perdí, la busque por todos lados, pero no la encontre, llegué hasta un callejón tenebroso buscándola, que imbecil como si ella hubiera estado ahi, de pronto un hombre extraño apareció y me jaló del brazo, yo comence a llorar asustado.
De la nada mi madre apareció y le dio en la cabeza con su bolso, me cogió y me puso detrás de ella, el tipo extraño, creo yo un drogadicto, la insultó, ella ni se inmutaba, de pronto el tipo saco un cuchillo, la quiso atacar, ella lo esquivó y luego me cogio del brazo y corrimos.
Dios estaba tan asustado, cuando por fin estuvimos a salvo, ella me miro a los ojos llorando y me dio una cachetada, me recriminó que me alejara; pero viendome con mis ojos llorosos y mi mejilla roja por el golpe, sonrio y me abrazo.
Era un mujer formidable, era tremeda profesora, enseñaba matemáticas en mi colegio, era incomodo para mi, si tu madre enseña en tu colegio muchos compañeros estaran tentados a fastidiarte, pero aun asi me gustaba tenerla cerca.
Era mi mejor amiga, me defendio cuando mi papá me encontraba muy debil para pelear cuando me fastidiaban. Cuando a Lucia y a mí nos vino una fiebre intensa nunca se separó de nosotros, dejo de ir a trabajar y nos cuido hasta que mejoramos.
Recuerdo el último beso en mi frente que me dio, me dejo marca su lapiz labial; pero recuerdo ese día por otra razon.

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